Las pantuflas, un sinónimo de comodidad, nos traen a la mente momentos de máximo relax. Las zapatillas de invierno, suaves y cómodas, incluyen desde modelos planos de piel o terciopelo, con pelo sintético en la parte interior, hasta aquellos con cuña, tipo bota o tipo bailarina. Las chanclas abiertas de goma son perfectas para los días más cálidos.